Soy la cruz borrada del mapa,
del "nunca" que tuvo sentido
en las fantasías de agua
que se disuelven como el hielo.
Un libro deshojado por el viento
en las horas mustias del olvido.
Se pierde el ropaje del cuerpo
en las costuras del tiempo.
En el silencio busco el nido
del árbol sin abrigo.
Mi voz es eco en los muros vacíos;
rebota en las columnas
como una iglesia sin feligreses,
o un arbusto que no logra
echar raíces en suelo ajeno.
Soy solo una señal de humo
con puntos suspensivos...
que el aire termina de escribir.
Guillermina Covarrubias Medina
Marzo 2026
